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28/12/07

IV Jornada sobre Gerontología y Educación Social

La IV Jornada sobre Gerontología y Educación Social plantea en esta ocasión como eje principal programas, actividades y experiencias intergeneracionales.
Esta jornada pretende servir de punto de encuentro para todos aquellos que, como colectivo profesional, quieran:
- Reflexionar acerca de las nuevas necesidades y demandas que, respecto al incremento de la esperanza de vida, presenta la sociedad en general y las personas mayores en particular.
- Conocer nuevas experiencias profesionales de intervención socioeducativa en distintos recursos de atención gerontológica de proximidad.
- Participar en el diseño y construcción del discurso y de las líneas de acción propias de la Educación Social en el trabajo con personas mayores.
Las jornadas se llevarán a cabo en la Sede de la Fundación Caixa Galicia en Santiago de Compostela. La inscripción puede hacerse a través de la página web del CEESG, donde se puede consultar toda la información relacionada con este evento: http://www.colexioeducadores.com/documentacion.asp?sec=14&id=1817

2/10/07

La ley de dependencia

La Voz de Galicia 1/10/2007
El curso de especialista en intervención y atención a personas con dependencia que imparte desde el viernes la Universidad de Vigo ha contribuido a ampliar la oferta académica del campus de Ourense que, con este proyecto, se inicia en la organización de acciones formativas dirigidas a desempleados.

El curso, organizado por la Facultad de Ciencias de la Educación, va dirigido fundamentalmente a los titulados que, siguiendo el camino que marca la nueva ley de dependencia, pueden llegar al destino de la inserción laboral. Las de trabajador social y educador social son dos de las profesiones clave en la atención a la dependencia como explica el director del curso, Miguel Ángel Vázquez, que además de profesor de la Universidad de Vigo es presidente de la Sociedade Galega de Xeriatría e Xerontoloxía.
En su opinión, los alumnos de Trabajo Social y Educación Social son los que más van a notar, desde la perspectiva laboral, el efecto de la aplicación de la ley de dependencia.
En realidad, a nueve meses de su entrada en vigor, ya se han producido las primeras reacciones en el mercado del empleo relacionado con las titulaciones sociales, como explica Vázquez: «Aínda que non teño datos concretos sobre a situación dos titulados o que si podo decir é que a lei de dependencia supuxo, de decembro ata aquí, en nove meses, practicamente a absorción de todos os titulados en Traballo Social que había na nosa comunidade. De feito, nalgunhas comunidades, como Castilla la Mancha e Andalucía, teñen problemas: non hai titulados para incorporarse ós equipos de atención á dependencia».
Con esta realidad constatada, señala otras posibilidades en relación a la atención a la dependencia, de gran relevancia en una provincia envejecida como Ourense: «A nosa comunidade, no emprego de educadores sociais, ven sendo pioneira no ámbito da xerontoloxía. En Galicia prácticamente en todos os centros de maiores hai incorporados educadores sociais.
Agora o Consorcio Galego de Servicios Sociais, que vai abrir vinte centros de día, incorpora técnicos en Educación Social para traballar todo o que ten que ver ca animación e a educación. Galicia é a primeira comunidade autónoma que o fai».

8/1/07

III Jornada sobre Gerontología y Educación Social

Con la III edición de esta jornada, a través de las distintas mesas redondas, conferencias y talleres de trabajo, se pretende plantear enfoques, dudas, definiciones reales, problemáticas, necesidades… desde una visión práctica y una perspectiva actual y real, centrada en los recursos de proximidad para mayores.
Pretende también servir de punto de encuentro para todos aquellos que, como colectivo profesional, quieran:
  • Reflexionar acerca de las nuevas necesidades y demandas que, respecto al incremento de la esperanza de vida, presenta la sociedad en general y las personas mayores en particular.
  • Conocer nuevas experiencias profesionales de intervención socioeducativa en distintos recursos de atención gerontológica de proximidad.
  • Participar en el diseño y construcción del discurso y de las líneas de acción propias de la Educación Social en el trabajo con personas mayores.
Se celebrará el 19 de enero de 2007, en Lugo.
Más información: http://www.colexioeducadores.com/documentacion.asp?sec=14&id=1516
Secretaría Técnica: Colexio de Educadoras e Educadores Sociais de Galicia
Rúa Gómez Ulla, 7-3º — A Coruña - España
Teléfono: 981552206 — Fax: 981938274
Persona(s) de contacto: Montse Sánchez (ceesg@colexioeducadores.com)

7/11/06

El Educador social en centros residenciales y centros de día para ancianos: Perfil profesional

Consideraciones previas
De acuerdo con la normativa vigente, a partir del Decreto 284/1996 de Servicios Sociales, en el apartado 2.3 Área de atención a la tercera edad, al anexo 2.3.1 y 2.3.2, se determina que una de las funciones de los centros residenciales y de día, es la dinamización sociocultural.
Históricamente esta tarea ha sido desarrollada por profesionales del campo de la animación sociocultural. Con la aparición de la diplomatura universitaria de Educación social, las actividades de animación sociocultural pasan a ser competencia del educador/a social.


Fundamentos de actuación
El profesional de la dinamización sociocultural parte de un plan de atención global del centro. Actúa a partir de cuatro pilares básicos:
  • Atención a la persona en función de las capacidades, habilidades, destrezas y deseoso, por fundamentar su bienestar personal y facilitar su relación grupal.
  • El entorno inmediato como elemento potenciador de las relaciones interpersonales (residentes, familia y profesionales) y facilitar la adaptación de la persona grande a la institución.
  • Activación social y comunitaria. Promoción de una participación de la persona dentro de la población por mantener su socialización e integración.
  • Participación coordinada con otras profesionales del centro (equipo interdisciplinar).

A partir de los cuatro pilares se diseña el programa de actividades de dinamización del centro. Este programa tiene que:

  • Ser amplio y flexible en función de las necesidades de las personas
  • Estar temporalizado trimestralmente/ anualmente.
  • Recoger centros de interés relacionados con la historia de vida de la persona
  • Contener objetivos, actividades y sistema de seguimiento de la evaluación.
Definición de los objetivos del Educador/a Social en centros residenciales y centros de día para la 3ª edad.
La filosofía de actuación es "dar vida a los años" y de esta, se despliegan los siguientes objetivos:
  • Potenciar la dimensión lúdica, creativa y relacional de la persona.
  • Generar ilusión.
  • Contribuir que la persona reelabore y dé continuidad a su propio proyecto de vida e integrar a los familiares de los residentes en el proceso de dinamización.
  • Potenciar la capacidad de decisión y de autogestión de la persona.
  • Normalizar la vida de la persona mayor como persona antes de que como enfermo.
  • Recuperar y mantener la vinculación con la institución, el entorno y la vida social
  • Mantener y potenciar las capacidades físicas, psíquicas y sociales teniendo en cuenta a la persona como un ser biopsicosocial y espiritual.

Funciones del Educador/a social en centros residenciales y centros de día de la 3ª edad:

  • Diseñar, planificar y evaluar las actividades de dinamización
  • Motivar, facilitar y canalizar iniciativas.
  • Transmitir estrategias y herramientas que faciliten la relación y la comunicación interpersonal.
Relacionadas con el equipo interdisciplinar

  • Participar en la elaboración de un plan individual de atención, en el planteamiento de objetivos, actividades y seguimiento de resultados
  • Dar a conocer y proporcionar los recursos al resto de profesionales
  • Colaborar en los programas de formación del personal del centro potenciando los aspectos de calidad de vida, conjuntamente con los aspectos asistenciales.
  • Velar por el trabajo coordinado entre diferentes ámbitos de actuación (sanitario, social, etc.)
Relacionadas con los familiares, voluntarios


  • Implicar las familias y personas de referencia (amigos, vecinos, etc.) en la dinamización del centro (historia de vida de los residentes, salidas, tradiciones, costumbres, etc.)
    Ofrecer herramientas y estrategias de estimulación y relación en las situaciones de discapacidad (demencia, etc.…)
  • Acompañar en el proceso de luto. Cuando hacemos dinamización la persona grande se define como un sujeto activo, participativo y colaborador de su propio proceso. En definitiva, la persona pese a su discapacidad es protagonista de su propia vida.

3/10/06

Experiencia del educador social en la intervención con las personas con discapacidad ancianas


Naara Muñoz Renilla Educadora social. Centro de atención integral para personas con discapacidad intelectual que envejecen. ASPRODES. FEAPS- Salamanca.



  • Hoy podemos decir que, gracias a una mejor atención social y sanitaria, las personas con discapacidad intelectual también envejecen, al igual que el resto de la población. Con frecuencia al llegar a la senectud surge la necesidad o el incremento de una ayuda significativa e importante en las actividades básicas, instrumentales y/o avanzadas de la vida diaria, en la movilidad y en los procesos de salud.Esto nos hace replantearnos el trabajo a la hora de diseñar nuestras intervenciones y de definir las competencias de los profesionales, desde las dimensiones de discapacidad y de envejecimiento. En concreto las del educador social, que debe compaginar los conocimientos sobre discapacidad y envejecimiento en un mismo modelo de atención.Nuestra experiencia relata el trabajo del educador social en un Centro de Atención Integral para personas con discapacidad intelectual (DI) que envejecen, perteneciente a ASPRODES, FEAPS Salamanca.Las personas mayores que acuden al Centro de Día, según su bagaje educacional, de formación y laboral enmarcado dentro de la vida familiar y social, pueden responder a uno de los siguientes grupos:

  • Personas procedentes de instituciones residenciales donde, en algunos casos, la estimulación no se ha trabajado con la misma intensidad ni desde la misma metodología que en servicios para personas con DI, caracterizándose dicha atención por ser menos tendente a la participación y al desarrollo de actividades preventivas y habilitadoras, basándose más en una atención asistencial.
    Personas procedentes de otros centros y servicios de atención a la discapacidad, bien de la asociación, bien de otras entidades, que han recibido estimulación continua, entrenamiento y un mantenimiento de habilidades y desarrollo de capacidades; también han realizado tareas ocupacionales y laborales, adquiriendo destrezas en la vida personal, en la comunidad y en la vida laboral, lo que implica, por regla general, envejecer mejor y de forma más activa y saludable.

  • Personas procedentes de sus hogares familiares que no han acudido nunca a ningún centro ni servicio, para las que todo resulta novedoso y estas situaciones diferentes y nuevas pueden ser, o fuente de satisfacción, o motivo de frustración e inseguridad. Mantienen, en algunas circunstancias, comportamientos desajustados a su edad y presentan habilidades que no se corresponden con sus capacidades, siendo capaces de aumentar, a través de la intervención estimulativa, su autonomía, su seguridad y adquirir nuevas destrezas, teniendo siempre en cuenta el envejecimiento que están viviendo y los déficits o deterioros que les pueden acompañar.

Las personas de nuestra asociación tienen que enfrentarse a una doble dependencia, la que acompaña a su discapacidad y la provocada por el proceso de envejecimiento es decir por la ancianidad.Así pues, nuestro modelo supone la atención integral y continua, porque pretende una atención social y espiritual, tanto en la familia como en la comunidad, una atención personal, que se ocupe de la salud mental y física y una atención emocional a través de los cuidados afectivos.Este modelo apuesta por un envejecimiento saludable, ya que la persona anciana posee capacidad de aprendizaje y de recuperación.Nos parece importante incidir en los contenidos de salud (nutrición, higiene, sexualidad, tratamientos farmacológicos) desde la prevención hasta los cuidados paliativos, en el mantenimiento, la recuperación y la rehabilitación (fisioterapia, logopedia y psicomotricidad), sin olvidar las terapias ocupacionales desde las que trabajar las habilidades adaptativas (destrezas en la vida personal, en la vida en el hogar y en comunidad). Todas estas intervenciones nos acercan a la calidad donde los cuidados afectivos nos garantizan la calidez en el proceso de atención.La atención, por tanto, va encaminada a mejorar y mantener la calidad de vida, aminorar y paliar las dependencias parciales y totales, aliviar y minimizar el dolor y el sufrimiento cuando estos existan.En este modelo, la intervención del educador social responde a un proceso de atención centrado en la persona, en el desarrollo de su proyecto de vida, en ser el protagonista de su historia personal, familiar social y en vivir su vejez con plenitud y que sea realmente “su vejez”, de acuerdo a sus intereses, significados personales, y deseos; para ello es necesario trabajar desde los conceptos de autogestión, autodeterminación y autonomía personal, apoyando el desarrollo y el mantenimiento de las capacidades de cada una de las personas, y frenando la pérdida de éstas con una intervención desde la animación estimulativa que dé continuidad a los procesos de habilitación y rehabilitación en contextos normalizados.El papel del educador social será relevante y significativo, siempre que esté enmarcado en el trabajo interdisciplinar, asegurando la calidad en la atención de las personas mayores.Las siguientes líneas de actuación son las que orientan, encaminan y dirigen la labor del educador social:



  • Diseño de los programas para la estimulación y el mantenimiento de capacidades y para el desarrollo de destrezas en la vida personal, en la vida en el hogar y en la vida en Comunidad.

  • Diseño de los apoyos individuales en la consecución del proyecto de vida.

  • Acompañamiento y relación de ayuda a la persona atendida y a su familia en el proceso de envejecimiento.

  • Intervención y atención en las habilidades básicas de la vida diaria, en las habilidades instrumentales y en la movilidad con el fin de mejorar la autonomía, las relaciones sociales y la afectividad.

  • Desarrollo de los programas preventivos y habilitadores.


El ámbito de la discapacidad y el envejecimiento es para el educador social un campo donde desarrollar plenamente su perfil profesional, que abarca una intervención en todas las dimensiones de la persona (psicológica, física, social y afectiva) desde la animación, la estimulación, la prevención, la relación de ayuda y la habilitación.